El Saltito respira, pero no está a salvo: el proyecto retira su trámite y sus opositores no bajan la guardia
Tras la marcha en el malecón y el rechazo del Ayuntamiento, el desarrollo dio un paso atrás; el debate sobre la costa apenas empieza.
Por Daniel Rojas
Fundador y Director General
20 de septiembre de 2026, 16:46 · Lectura de 6 minutos
El sábado 25 de julio cientos de paceños caminan por el malecón, desde la escultura de Jacques-Yves Cousteau hasta el kiosco central, con una sola exigencia: que la Semarnat niegue el cambio de uso de suelo que abriría la puerta a un desarrollo turístico en El Saltito.
Pocos días después, el Ayuntamiento de La Paz dijo que el proyecto no era viable y los promotores retiraron un trámite ante la autoridad federal. Parecía el final de la historia. Según quienes se oponen al desarrollo, apenas es una pausa.
Qué se pretende construir
De acuerdo con la información del trámite ante la Semarnat, que las organizaciones civiles han difundido, el proyecto es un desarrollo turístico residencial con lotes en venta, campo de golf, cuerpos de agua artificiales, un hotel con club de playa privado e infraestructura asociada. Se ubicaría en la subdelegación de La Fortuna, en el municipio de La Paz, a unos 17 kilómetros al noreste de la capital, sobre 109.6 hectáreas de terreno forestal. El plazo contemplado para preparar el sitio y construir sería de 20 años.
Las organizaciones civiles identifican como promotor al Banco Ve Por Más, en su calidad de legatario del fideicomiso 1157. Otras referencias mencionan a Legato Investments Saltito 1 como promotora del desarrollo. Son datos que conviene aclarar con documentos públicos antes de dar por hecha una sola versión.
En el terreno, lo que está en juego es vegetación de desierto. Durante la marcha se habló de la remoción de más de 700 ejemplares de cardón, y ocho asociaciones civiles advirtieron que se destruiría un bosque de cardones que “una vez destruido, no se recuperará”.
La marcha del 25 de julioLos manifestantes exigieron a la Semarnat que negara la autorización del cambio de uso de suelo en terrenos forestales. Entre los argumentos que se repitieron estuvieron la posible afectación al acuífero, en una ciudad que ya vive desabasto de agua, el impacto en la vegetación y el antecedente de que la Semarnat rechazó en 2009 un proyecto similar para el mismo polígono.
Gabriela Ramírez, coordinadora del programa Territorio de Cómo Vamos La Paz, dijo que “la ciudadanía se organizó para alzar la voz en contra de este tipo de proyectos”. También cuestionó que las autorizaciones se vayan fragmentando: “Las van recortando y haciendo como si fueran proyectos independientes”.
El Ayuntamiento: “no es viable”El 28 de julio, el Ayuntamiento de La Paz difundió un boletín en el que afirma que el proyecto, “en las condiciones planteadas, no es viable”, y reitera su compromiso con la protección del medio ambiente y el respeto a la legalidad. La administración municipal enumeró varias inconsistencias: la segmentación del predio, la falta de delimitación de dunas costeras, la ausencia de factibilidades en riesgo y servicios públicos, y la carencia de una garantía de acceso público a la playa.
En el mismo comunicado se señala que los promotores presentaron el desistimiento del trámite de cambio de uso de suelo en terrenos forestales ante la autoridad federal. Es una postura firme, aunque hay un detalle que hay que leer con calma: el boletín habla de un proyecto “en las condiciones planteadas”, no de un rechazo definitivo a cualquier desarrollo en la zona.
Desistir no es cancelarEso es justo lo que remarcan las organizaciones. El promovente retiró dos solicitudes de cambio de uso de suelo forestal, pero, insisten, eso no es una cancelación ni una negativa. Su frase resume la advertencia: “Esto no ha terminado, el proyecto puede volver”.
Las razones que dan son concretas. El predio está bajo un fideicomiso bancario y, según las organizaciones, las autorizaciones ambientales previas siguen vigentes, otorgadas hace más de 15 años. Mientras existan, dicen, cabe la posibilidad de que se presenten nuevas solicitudes con otro formato. La siguiente movilización quedó anunciada para el 13 de agosto en San José del Cabo.El problema del impacto acumuladoQuizá el punto más importante, y el menos vistoso, es el de la fragmentación. Según se informó durante la movilización, “El Saltito Segunda Etapa” estaría vinculado con otros tres proyectos que juntos abarcarían más de mil 500 hectáreas y unos 20 kilómetros de costa. Las organizaciones ambientales, por otra parte, hablan de cerca de mil hectáreas tramitadas en el sector costero. Las cifras no coinciden, y esa es una razón más para pedir información pública clara.
Los ciudadanos piden que la Semarnat analice el impacto de los proyectos en conjunto y no uno por uno. El argumento es lógico: si cada tramo se aprueba por separado, ninguno parece tan grave, pero la suma puede transformar por completo un tramo de costa.
El gobernador Víctor Castro Cosío dijo que esperará a conocer el plan maestro antes de emitir una opinión oficial. Es una respuesta prudente, pero también una que deja al Ejecutivo estatal fuera de la discusión mientras el tema sigue vivo.Qué sigueHasta donde alcanzan las fuentes consultadas, el expediente federal no está resuelto de forma definitiva y las autorizaciones anteriores continúan vigentes. Lo que viene depende de tres cosas: si los promotores presentan un proyecto distinto, si la Semarnat publica criterios sobre el impacto acumulado y si el Ayuntamiento traduce su postura en normas claras de uso de suelo para la zona. Para los sudcalifornianos que caminan por la costa de La Paz, la pregunta es básica: qué va a pasar con una playa de uso tradicional cuando el debate deje de estar en los titulares.
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