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Editado desde La Paz, BCS

California Capital

Cobertura finalizada Huracán Polo

Actualizado

Polo se intensifica frente a Baja California Sur: lo que sabemos

El Servicio Meteorológico Nacional mantiene la vigilancia en la costa del Pacífico. Sigue aquí las actualizaciones.

Por el equipo de California Capital

  1. Polo se fortalece: podría convertirse en huracán mayor esta semana
  2. De 12 a 16 pesos por viaje: el pasaje del camión en La Paz espera el voto final del Cabildo
  3. El Saltito respira, pero no está a salvo: el proyecto retira su trámite y sus opositores no bajan la guardia
  4. Sin luz en pleno agosto: lo que se sabe de la falla que apagó a miles de hogares en La Paz

Lo que necesitas saber:

  • Polo podría convertirse en huracán mayor esta semana.
  • Protección Civil mantiene activos los refugios temporales en La Paz y Los Cabos.
  • Se recomienda no cruzar arroyos ni vados durante las lluvias.

20 de septiembre, 22:54

Polo se fortalece: podría convertirse en huracán mayor esta semana

Por Daniel Rojas

La Depresión Tropical Diecisiete-E se convirtió este domingo en la tormenta tropical Polo, un nuevo sistema que se desarrolla frente a las costas del Pacífico mexicano y que podría experimentar una intensificación importante durante los próximos días.

De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), a las 9:00 de la noche del domingo 20 de septiembre Polo se ubicaba cerca de los 15.1 grados de latitud norte y 104.6 grados de longitud oeste, aproximadamente a 435 kilómetros al sur de Manzanillo, Colima, y a unos 430 kilómetros al suroeste de Zihuatanejo, Guerrero.

El sistema presentaba vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora, con una presión mínima central de 1004 milibares, y avanzaba hacia el este-noreste a unos 7 kilómetros por hora.

El cambio de categoría ocurrió pocas horas después de que el mismo sistema fuera identificado como la Depresión Tropical Diecisiete-E. Durante la tarde del domingo, el NHC había informado que el ciclón se encontraba al sur de México y que las condiciones ambientales eran favorables para continuar fortaleciéndose.Un sistema que puede fortalecerse rápidamenteLo que mantiene bajo vigilancia a Polo no es únicamente su formación, sino la posibilidad de que su intensidad aumente de manera acelerada.

El pronóstico del NHC contempla una intensificación rápida durante los próximos días, con la posibilidad de que Polo alcance la categoría de huracán mayor a mediados de la semana. La institución meteorológica también anticipa cambios en su movimiento: después de desplazarse hacia el este, el sistema podría desacelerar y posteriormente presentar un giro hacia el norte y noroeste.

Este escenario todavía puede modificarse. En los ciclones tropicales, pequeños cambios en la posición, la velocidad de desplazamiento o las condiciones atmosféricas pueden modificar tanto la intensidad prevista como la trayectoria.
Por ello, el pronóstico de los próximos días será especialmente importante para determinar qué zonas podrían recibir los efectos más relevantes de Polo.Lluvias fuertes en el occidente de México

Aunque Polo permanece mar adentro, su circulación ya está asociada con condiciones de lluvia para sectores de la costa del Pacífico mexicano. El pronóstico del NHC contempla acumulados de entre 100 y 200 milímetros de lluvia, con máximos de hasta 300 milímetros, principalmente en zonas costeras de Michoacán, Colima y Jalisco durante los siguientes días.

Estas cantidades pueden provocar inundaciones repentinas y deslaves, particularmente en zonas montañosas o donde el terreno ya se encuentre saturado.

La situación merece atención porque el riesgo no depende únicamente de la fuerza que pueda alcanzar el ciclón. Un sistema tropical puede generar lluvias importantes incluso cuando su centro permanece lejos de tierra. El NHC pidió a las personas ubicadas a lo largo de la costa suroeste de México mantenerse atentas a la evolución de Polo y a las actualizaciones oficiales

20 de septiembre, 16:54

De 12 a 16 pesos por viaje: el pasaje del camión en La Paz espera el voto final del Cabildo

Por Daniel Rojas

Preocupación ante un posible aumento en el pasaje de peseras y camiones.

Quien depende del camión para ir al trabajo o a la escuela en La Paz ya hizo la cuenta: si el pasaje pasa de 12 a 16 pesos, un viaje redondo diario cuesta 8 pesos más, y en un mes de 22 días laborales son 176 pesos adicionales solo en ida y vuelta. La propuesta ya cuenta con la aprobación del Consejo Municipal de Transporte, pero todavía no es definitiva. La última palabra la tiene el Cabildo, y mientras tanto la discusión se calienta.Qué se aprobó y qué faltaDe acuerdo con un boletín del Ayuntamiento de La Paz del 27 de agosto, el Consejo Municipal de Transporte, en la modalidad de taxi-colectivo, aprobó en su Segunda Sesión Ordinaria una actualización de tarifa: 16 pesos en la zona urbana y 18 pesos en las rutas hacia El Centenario y Chametla. La alcaldesa Amor Fenech Montaño estuvo presente en la sesión.
El boletín también describe lo que sigue: la Comisión de Transporte deberá socializar la propuesta, luego se presentará al Cabildo para su análisis y aprobación, después se publicará en el Diario Oficial y, finalmente, entrará en vigor. Es decir, hay al menos tres pasos más antes de que alguien pague 16 pesos.

A mediados de septiembre el trámite seguía pendiente en el Cabildo. Se informó que, antes de someter el incremento a votación final, habrá mesas de diálogo entre regidores y transportistas para revisar sus demandas operativas.Los argumentos de los transportistasLa justificación oficial gira alrededor de los costos. El boletín habla del “incremento que han registrado los costos de operación, particularmente los combustibles”, y el regidor Javier Bustos Alvarado repitió ese argumento. La propuesta, dice el Ayuntamiento, es resultado de mesas de trabajo, dictámenes técnicos y encuestas en puntos de alta afluencia.

A finales de julio ya se sabía que los concesionarios pedían esas mismas cifras, 16 y 18 pesos, por el alza del diésel y el mantenimiento de las unidades. En ese momento la alcaldesa Fenech dijo que el aumento aún no estaba autorizado y que “no es un tema que podamos nosotros de un día para otro tomar”, con decisiones basadas en estudios técnicos y en el impacto para los usuarios. También circuló la versión de que los transportistas buscaban una tarifa de 25 pesos, una cifra que no coincide con las demás y que convendría verificar.Cuánto sube en realidadLa Red por la Inclusión de Personas con Discapacidad en BCS calculó que el pasaje general pasaría de 12 a 16 pesos y la tarifa preferencial de 6 a 8. Es un aumento de 33.3 por ciento. Para las rutas de El Centenario y Chametla, si la base fuera también de 12 pesos, la subida sería de 50 por ciento, aunque el boletín no precisa cuál es la tarifa vigente en esas rutas.
El porcentaje importa porque hay que compararlo con el ingreso. Un aumento de 4 pesos parece pequeño para quien lo ve de un pasaje, pero pesa distinto para una familia que hace cuatro o cinco viajes al día entre varios integrantes.
La objeción de las personas con discapacidad

El 31 de agosto, la Red por la Inclusión, presidida por Francisco Díaz Zúñiga, pidió al Cabildo frenar el alza. Su argumento es que no hay unidades adaptadas, rampas ni guías podotáctiles suficientes, y que subir la tarifa a personas con discapacidad es, en sus palabras, “un acto de regresión social”. También habló de “unidades obsoletas que ponen en riesgo su vida”.
Es un punto que rara vez aparece en las discusiones sobre tarifas y que, sin embargo, toca el fondo del asunto: qué recibe el usuario a cambio de pagar más.El antecedente de 2023En septiembre de 2023, según el Boletín Oficial del Gobierno del Estado, el cabildo paceño aprobó una tarifa de 12 pesos para unidades tradicionales y 16 para vehículos nuevos, de no más de cinco años. La justificación fue mejorar la calidad del servicio, capacitar a los conductores y usar unidades con aire acondicionado. En esos días, algunos usuarios seguían pagando 10 pesos, porque la aplicación sería gradual.

La pregunta que muchos usuarios se hacen es legítima: si el aumento anterior se defendió con promesas de mejor servicio, ¿qué cambió realmente en estos años y qué compromisos concretos vendrán ahora? El boletín de agosto habla de mejorar la capacidad de los concesionarios para mantener las unidades “en funcionamiento y en condiciones adecuadas”, una redacción amplia que deja margen para la interpretación.Qué sigueHasta donde alcanzan las fuentes consultadas, no hay fecha para la votación en el Cabildo. Lo razonable sería que la decisión incluya metas medibles de servicio, como estado de las unidades, frecuencias, accesibilidad y mecanismos de queja, y que se den a conocer antes de que el nuevo pasaje entre en vigor. La alcaldesa dijo que cualquier decisión tiene que ir en consenso con todo el equipo de Cabildo, así que la conversación pasa ahora a los regidores.
Para los sudcalifornianos que usan el camión todos los días, el debate es concreto: no se trata de estar a favor o en contra de que los transportistas cubran sus costos, sino de saber qué recibirán a cambio de pagar cuatro pesos más por cada viaje.

20 de septiembre, 16:46

El Saltito respira, pero no está a salvo: el proyecto retira su trámite y sus opositores no bajan la guardia

Por Daniel Rojas

Playa El Saltito al este de La Paz

El sábado 25 de julio cientos de paceños caminan por el malecón, desde la escultura de Jacques-Yves Cousteau hasta el kiosco central, con una sola exigencia: que la Semarnat niegue el cambio de uso de suelo que abriría la puerta a un desarrollo turístico en El Saltito.

Pocos días después, el Ayuntamiento de La Paz dijo que el proyecto no era viable y los promotores retiraron un trámite ante la autoridad federal. Parecía el final de la historia. Según quienes se oponen al desarrollo, apenas es una pausa.
Qué se pretende construir

De acuerdo con la información del trámite ante la Semarnat, que las organizaciones civiles han difundido, el proyecto es un desarrollo turístico residencial con lotes en venta, campo de golf, cuerpos de agua artificiales, un hotel con club de playa privado e infraestructura asociada. Se ubicaría en la subdelegación de La Fortuna, en el municipio de La Paz, a unos 17 kilómetros al noreste de la capital, sobre 109.6 hectáreas de terreno forestal. El plazo contemplado para preparar el sitio y construir sería de 20 años.

Las organizaciones civiles identifican como promotor al Banco Ve Por Más, en su calidad de legatario del fideicomiso 1157. Otras referencias mencionan a Legato Investments Saltito 1 como promotora del desarrollo. Son datos que conviene aclarar con documentos públicos antes de dar por hecha una sola versión.

En el terreno, lo que está en juego es vegetación de desierto. Durante la marcha se habló de la remoción de más de 700 ejemplares de cardón, y ocho asociaciones civiles advirtieron que se destruiría un bosque de cardones que “una vez destruido, no se recuperará”.

La marcha del 25 de julioLos manifestantes exigieron a la Semarnat que negara la autorización del cambio de uso de suelo en terrenos forestales. Entre los argumentos que se repitieron estuvieron la posible afectación al acuífero, en una ciudad que ya vive desabasto de agua, el impacto en la vegetación y el antecedente de que la Semarnat rechazó en 2009 un proyecto similar para el mismo polígono.
Gabriela Ramírez, coordinadora del programa Territorio de Cómo Vamos La Paz, dijo que “la ciudadanía se organizó para alzar la voz en contra de este tipo de proyectos”. También cuestionó que las autorizaciones se vayan fragmentando: “Las van recortando y haciendo como si fueran proyectos independientes”.

El Ayuntamiento: “no es viable”El 28 de julio, el Ayuntamiento de La Paz difundió un boletín en el que afirma que el proyecto, “en las condiciones planteadas, no es viable”, y reitera su compromiso con la protección del medio ambiente y el respeto a la legalidad. La administración municipal enumeró varias inconsistencias: la segmentación del predio, la falta de delimitación de dunas costeras, la ausencia de factibilidades en riesgo y servicios públicos, y la carencia de una garantía de acceso público a la playa.
En el mismo comunicado se señala que los promotores presentaron el desistimiento del trámite de cambio de uso de suelo en terrenos forestales ante la autoridad federal. Es una postura firme, aunque hay un detalle que hay que leer con calma: el boletín habla de un proyecto “en las condiciones planteadas”, no de un rechazo definitivo a cualquier desarrollo en la zona.

Desistir no es cancelarEso es justo lo que remarcan las organizaciones. El promovente retiró dos solicitudes de cambio de uso de suelo forestal, pero, insisten, eso no es una cancelación ni una negativa. Su frase resume la advertencia: “Esto no ha terminado, el proyecto puede volver”.

Las razones que dan son concretas. El predio está bajo un fideicomiso bancario y, según las organizaciones, las autorizaciones ambientales previas siguen vigentes, otorgadas hace más de 15 años. Mientras existan, dicen, cabe la posibilidad de que se presenten nuevas solicitudes con otro formato. La siguiente movilización quedó anunciada para el 13 de agosto en San José del Cabo.El problema del impacto acumuladoQuizá el punto más importante, y el menos vistoso, es el de la fragmentación. Según se informó durante la movilización, “El Saltito Segunda Etapa” estaría vinculado con otros tres proyectos que juntos abarcarían más de mil 500 hectáreas y unos 20 kilómetros de costa. Las organizaciones ambientales, por otra parte, hablan de cerca de mil hectáreas tramitadas en el sector costero. Las cifras no coinciden, y esa es una razón más para pedir información pública clara.

Los ciudadanos piden que la Semarnat analice el impacto de los proyectos en conjunto y no uno por uno. El argumento es lógico: si cada tramo se aprueba por separado, ninguno parece tan grave, pero la suma puede transformar por completo un tramo de costa.
El gobernador Víctor Castro Cosío dijo que esperará a conocer el plan maestro antes de emitir una opinión oficial. Es una respuesta prudente, pero también una que deja al Ejecutivo estatal fuera de la discusión mientras el tema sigue vivo.Qué sigueHasta donde alcanzan las fuentes consultadas, el expediente federal no está resuelto de forma definitiva y las autorizaciones anteriores continúan vigentes. Lo que viene depende de tres cosas: si los promotores presentan un proyecto distinto, si la Semarnat publica criterios sobre el impacto acumulado y si el Ayuntamiento traduce su postura en normas claras de uso de suelo para la zona. Para los sudcalifornianos que caminan por la costa de La Paz, la pregunta es básica: qué va a pasar con una playa de uso tradicional cuando el debate deje de estar en los titulares.

20 de septiembre, 16:38

Sin luz en pleno agosto: lo que se sabe de la falla que apagó a miles de hogares en La Paz

Por Daniel Rojas

CFE no ha informado los detalles que llevaron a 30 mil personas a sufrir la falta de energía

Lunes 17 de agosto. En el centro de La Paz la luz se va y, con ella, se apagan los ventiladores, las cajas registradoras y las computadoras de los negocios. Lo que parecía un corte más fue el inicio de una racha de intermitencias que se prolongó durante cuatro días.

Esa racha de apagones en La Paz, de acuerdo con los reportes de esos días, dejó a miles de sudcalifornianos sin luz durante horas, con el termómetro cerca de los 40 grados. La versión oficial apunta a una falla técnica en la subestación de la ciudad. Lo que no queda tan claro es por qué un problema que se presenta como puntual se repitió tantas veces en tan pocas semanas.
Lo que pasó el lunes y el martes

Los primeros reportes hablaban de unos 6 mil 200 usuarios afectados el lunes 17, aunque otro reporte del 18 de agosto da una cifra ligeramente distinta: 6 mil 300 servicios afectados, con unos 2 mil 500 hogares sin electricidad y 920 usuarios todavía sin servicio al momento de ese reporte. La diferencia entre una cifra y otra es menor, pero recuerda algo que suele pasar en estas crisis: los números cambian según quién cuenta y a qué hora.

Según esos reportes, la falla estuvo en un equipo de la subestación La Paz, la que abastece principalmente la zona centro. También se señaló que se pidió apoyo a Los Cabos para conseguir un dispositivo de reemplazo, un detalle que dice bastante sobre la capacidad de reacción inmediata cuando una pieza clave se daña. Hubo además reportes de más de nueve horas de apagones en algunos puntos y de falta de información por parte de la CFE.

La explicación de CFE y sus límitesLa CFE descartó que el problema fuera falta de capacidad. La empresa señaló: “Tenemos suficiente capacidad para alimentar a todos los usuarios de la ciudad”. La falla coincidió con lluvias, actividad eléctrica y fuertes vientos, aunque la empresa atribuyó las interrupciones al equipo dañado y no al clima.

El argumento tiene una lógica: una cosa es generar suficiente energía y otra distinguir en qué punto de la red se rompe la cadena. Pero para el usuario que se queda sin luz, esa diferencia importa poco. Si hay energía pero no llega, el resultado es el mismo. Y la pregunta que queda abierta es cuánta redundancia tiene el sistema en el centro de la ciudad cuando un solo equipo falla.El jueves de los 33 milLas intermitencias se extendieron por cuatro días, desde el martes hasta el viernes, y el jueves ocurrió la falla de mayor alcance, con unos 33 mil usuarios afectados. Los cortes alcanzaron a más de 20 colonias de La Paz, entre ellas Puesta del Sol, Misioneros, La Fuente, El Cardoncito, 8 de Octubre, Santa Fe, Las Américas, Bellavista y Diana Laura, además de algunas zonas de Los Cabos, y duraron de tres a más de seis horas.
El gobernador Víctor Castro Cosío dijo que la CFE reportó “una interrupción temporal” y que el servicio se restablecería alrededor de las 19:00 horas. Más adelante, el mandatario atribuyó los apagones a “fallas técnicas en la subestación de La Paz”. Es difícil conciliar la idea de una interrupción temporal con un verano que, según el recuento publicado el 1 de septiembre, acumula 112 apagones, contra 73 en 2019, y más de 30 mil familias afectadas durante más de diez días, con cortes de hasta 28 horas en algunas colonias. Ciudadanos y especialistas, por su parte, reportan fallas en la red de distribución, como postes, transformadores y cables caídos.Quién paga la cuentaLos apagones no solo se sienten en casa. Semáforos fuera de servicio y congestionamientos, comercios y oficinas paradas, clases vespertinas suspendidas en la UABCS. En el terreno de la salud, Marlene Cota, de FINTRAS, dijo que se han pospuesto cirugías programadas en hospitales. La odontóloga Erandini Ramírez contó que canceló citas de 20 pacientes y calculó una pérdida cercana a los 15 mil pesos.

Jaqueline Valenzuela, de CERCA, resumió la sensación de muchos con una frase: “Es algo que no para, que está presentando mayor volumen”. No es una cifra ni un dictamen técnico, pero refleja el ambiente: la percepción de que el problema no fue un accidente aislado, sino una tendencia.Lo que piden los sectores productivosAgustín Olachea, de EMPRHOTUR, pidió un diagnóstico de capacidad y una mesa permanente entre CFE, el gobierno y el sector productivo. Es una petición razonable y bastante concreta: no exige culpables de entrada, sino información y un canal de seguimiento. En un destino que vive del turismo y de los servicios, la luz no es un lujo, es infraestructura básica.
Qué sigue

Hasta donde alcanzan las fuentes consultadas, no hay aún un diagnóstico público detallado sobre las causas de fondo ni un calendario de obras para reforzar la subestación y la red de distribución. Tres cosas valen la pena vigilar: si CFE publica un informe técnico, si la mesa permanente que piden los empresarios se instala y si el gobierno estatal transforma su explicación en un plan con fechas.

Mientras tanto, la pregunta que se repite en las colonias de La Paz es sencilla y no debería ser difícil de responder: si hay capacidad, ¿por qué se sigue yendo la luz?

20 de septiembre, 16:33

El verano que le salió caro a La Paz: 40 grados, apagones y recibos que no dan tregua

Por Daniel Rojas

Baja California Sur vive una onda de calor con temperaturas de hasta 44° C

Una tarde cualquiera de agosto, en cualquier casa de La Paz. Las cortinas cerradas, el aire acondicionado al máximo y la misma cuenta mental de todos los veranos: cuántas horas se aguanta el calor antes de que llegue el recibo. Este año, esa cuenta salió más cara que de costumbre.

Cualquiera que haya vivido un verano en La Paz sabe que el calor es parte del paisaje. Lo que cambió en 2026 es la sensación de que ya no basta con aguantarlo: también hay que poder pagarlo. Entre una onda de calor que apenas cerró a principios de agosto, apagones que dejaron a miles de familias sin aire acondicionado y recibos que, según usuarios, llegaron a varios miles de pesos, el verano se volvió una prueba de resistencia económica para muchos sudcalifornianos.
Una onda de calor que se despidió con lluvia

El 3 de agosto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que la onda de calor llegaba a su fin en Baja California Sur. Según el pronóstico de ese día, La Paz tendría una máxima de 37 grados, mientras que San José del Cabo y Cabo San Lucas rondarían los 31 y 30. En zonas rurales del estado se esperaban entre 32 y 36.

El cierre del episodio no fue precisamente un alivio seco. El SMN anticipó un aumento paulatino en la probabilidad de lluvias por el monzón mexicano y por canales de baja presión, con acumulados de 5 a 25 milímetros, rachas de viento de hasta 50 kilómetros por hora y oleaje de uno a dos metros en la costa occidental. Para el martes 4 se hablaba de lluvias fuertes, de 50 a 75 milímetros, en el sur del estado, con máximas que todavía podían moverse entre 35 y 40 grados.

Conviene leer bien esos números. Una máxima de 37 grados en La Paz no suena extraordinaria para agosto. El problema es la combinación de calor y humedad, típica de la temporada en la costa, que convierte el aire acondicionado en una necesidad y no en un lujo. Y cuando la necesidad se enciende por muchas horas, el recibo lo resiente.

Apagones en plena temporadaA los pocos días de que terminara la onda de calor llegó otro golpe. Desde el lunes 17 de agosto, La Paz y algunas zonas de Los Cabos registraron cortes de luz que, de acuerdo con los reportes de esos días, se extendieron durante cuatro días, con temperaturas cercanas a los 40 grados. La falla más grande, la del jueves, dejó a unos 33 mil usuarios sin servicio.

Un recuento publicado el 1 de septiembre habla de 112 apagones en lo que va del verano, por encima de los 73 de 2019, y de más de 30 mil familias afectadas durante más de diez días, con cortes de hasta 28 horas en algunas colonias. Son cifras que conviene contrastar con datos de la propia CFE, pero describen bien lo que se vivió: calor afuera, calor adentro y sin ventilador.
El otro golpe: el recibo

Usuarios consultados reportan recibos bimestrales que van desde los 4 mil hasta los 13 mil pesos. Es un rango amplio y las fuentes revisadas no aclaran cuántos hogares están en cada extremo, así que hay que tomarlo como un termómetro del malestar y no como un promedio oficial.

Aun así, el punto de fondo se sostiene. En una ciudad donde apagar el aire acondicionado en agosto no es una opción real para una familia con niños, adultos mayores o personas enfermas, un consumo alto no siempre significa derroche. Significa que el clima de la región obliga a gastar más energía para vivir con un mínimo de comodidad, y que el recibo no siempre lo distingue.Qué es la tarifa 1F y por qué se menciona tantoAquí entra la discusión de fondo. En términos generales, CFE clasifica las tarifas domésticas según la temperatura media mínima de verano de cada localidad. Entre más caluroso es el lugar, mayor es el límite de consumo que recibe subsidio antes de que el kilowatt-hora empiece a cobrarse más caro. La tarifa 1F corresponde a las zonas más cálidas del esquema.

Según lo que se ha planteado públicamente, en Baja California Sur se busca que la tarifa pase de la 1E a la 1F. Dicho sin tecnicismos, la idea es que las familias puedan consumir más energía con subsidio antes de caer en el cobro pesado. Hasta donde alcanzan las fuentes consultadas, el trámite sigue sin resolverse, y tampoco está claro si una eventual reclasificación aplicaría de inmediato o solo para próximos periodos.Lo que falta por aclararHay al menos tres preguntas abiertas que vale la pena seguir. La primera es si CFE dará una respuesta formal sobre la reclasificación de tarifa y en qué plazo. La segunda es si los recibos altos de este verano tendrán algún ajuste, aclaración o convenio para las familias que los recibieron después de semanas de apagones. La tercera es qué medidas de fondo se tomarán para que el sistema aguante la demanda del verano, un tema que empresarios y ciudadanos ya llevaron a la mesa.

Mientras eso se define, la lectura es simple: el calor en BCS dejó de ser solo un asunto del clima y pasó a ser un asunto de bolsillo. Y ahí, quienes viven en el sur del estado tienen todo el derecho de exigir claridad.